El derrumbe no tiene porque ser el fin, tal vez sea más bien un principio fertilizante : el cimiento,
un suelo para brotar, un lugar para el comienzo.
Así lo que se ha degradado da lugar a lo que quiere emerger.
La vida nace donde cayeron otras tantas antes, justo acá, como una semilla en el compost.
Acá, en el único lugar posible : una capa más, una etapa más, un cuerpo más. El espacio se vuelve tiempo, movimiento, ciclos…, es un tránsito entre metamorfosis, un redescubrir.
En la muerte de un paso nace el siguiente, en el final, hay camino.
Apertura Ambigu - 21:00 H.