sin concesiones al universo de Robe y Extremoduro.
Un directo intenso, crudo y honesto, hecho desde el respeto pero con la fuerza que exige esta música.
En enero colgaron el cartel de “entradas agotadas” en dos fechas consecutivas, consolidándose como uno de los tributos más sólidos y contundentes del panorama actual.
No es un concierto más: es una experiencia pensada para quienes sienten estas canciones de verdad.
Rock, emoción y entrega total sobre el escenario.